El conjunto tricolor perdió por 4-1 en un partido que comenzó bien, ya que fueron los dirigidos por Patricio Graff los que abrieron la cuenta a través de un cabezazo de Carlos Villanueva a los 14 minutos. Parecía una tarde memorable, sobre todo considerando los homenajes en la previa del encuentro.

Antes del pitazo inicial, el Club Deportivo Palestino realizó un homenaje a un referente: César Cortés jugó su último compromiso y recibió un notable homenaje que lo hizo romper en lágrimas. “Chester” fue ovacionado por el público presente y recibió una camiseta enmarcada con el número 180, el número de apariciones que tuvo en sus dos períodos en la institución.

Además, también se rindió un sentido minuto de silencio en memoria de Luis Dimas, emblemático hincha de Palestino que falleció hace dos semanas. En la tribuna, sus familiares presenciaron el tributo a la histórica voz de nuestro himno.

Todo parecía caminar bien con estos condimentos previos y el tanto del “Piña”. Jugaba mejor que su rival y tuvo el 2-0 a través del mismo Villanueva, pero el poste evitó lo que hubiese sido un duro golpe al contrincante. Pero todo se empezó a complicar cuando a los 44′ Guillermo Soto vio la tarjeta roja por una fuerte falta. Aún así, el local se fue en ventaja al descanso.

En el complemento y pese a contar con uno menos, Palestino igual se las ingenió para llegar al arco de Nicola Pérez. Juan Sánchez Sotelo estuvo a punto de estirar las cifras, pero otra vez el parante evitó un nuevo tanto del anfitrión. Con el correr de los minutos, el Tino sintió el desgaste de la inferioridad numérica y un error en un cierre de Cristian Suárez permitió la igualada de los de chillanejos a través de Matías Moya.

A partir de ahí, el equipo de Graff se vino abajo: Nicolás Guerra (76′), Joe Abrigo (85′) y Maximiliano Quinteros (90+4′) liquidaron el partido y terminaron propinándole un duro mazazo a las aspiraciones internacionales del Tricolor.

De esta manera, Palestino cierra una temporada agridulce, en la que logró salvarse del descenso, pero en la que siente la amargura de haber tenido una nueva clasificación a Copas al alcance de la mano.